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Como aprovechar mejor los créditos personales

Créditos personales, el préstamo que necesitas para cumplir tus propósitos.

Comprar a crédito una camisa de tres mil pesos, cuando tus ingresos son de mil pesos no es financieramente lo idóneo; como tampoco lo es quedarte tres meses sin el teléfono celular con el que trabajas solamente porque no tienes dinero para pagarlo de contado.

Existen créditos personales en línea buenos y créditos malos, descubre aquí cómo identificarlos.

¿Cómo identificar créditos personales buenos y créditos personales malos?

Muchas personas temen a los créditos personales, tienen la idea que endeudarse es lo peor, pero desde el punto de vista financiero no es cierto, de hecho, los préstamos son uno de los pilares más fuertes de la economía nacional.

Lo cierto es que no todos los créditos son buenos y no todos los créditos son malos.

Créditos personales buenos

Necesito dinero, por tal motivo recordemos que un crédito personal, es un pasivo el cual debe finiquitarse. Un crédito de préstamo individual bueno es aquel que agrega o generará en el futuro, valor monetario en nuestra vida, por ejemplo: un crédito para la universidad, algún curso que te permita encontrar trabajo mejor pagado o un crédito para invertir en un negocio rentable. La ventaja de esta clase de créditos personales en México que se paga por semana, o tu pones el tiempo con el cual vas a ir depositando la deuda e intereses.

Existen otros créditos personales rápidos online buenos que tiene relación con satisfactores personales; como vivir experiencias de forma inteligente. En esta categoría están los préstamos donde el plazo de pago no supera la vida útil del activo, como comprar un celular a tres meses el cual te servirá por lo menos un año. Otro ejemplo sería pedir un préstamo personal a liquidar en cuatro meses para tus vacaciones.

Créditos personales malos.

Hay tres tipos de créditos malos:

  1. Cuando pides prestado para comprar cosas que no añaden valor financiero a tu vida.
  2. Un préstamo para adquirir productos o servicios que añaden valor económico a tu vida, pero cuyos pagos son superiores a tus ingresos.
  3. Comprar cosas a un plazo mucho mayor, que la vida útil de los que estás obteniendo como: comprar un traje de nueve mil pesos cuando tus ingresos mensuales son de ocho mil pesos; adquirir más deudas sobrepasando tu capacidad de pago; pagar tus vacaciones a dos años y viajar cada año así estarás endeudado con las vacaciones anteriores.

Estas son algunas características de los créditos buenos y los créditos malos.

Te recomendamos que antes de pedir un crédito, te hagas las siguientes preguntas: ¿Lo que voy a comprar es un producto o una experiencia que aporta valor a mi vida?, ¿Los pagos que estoy realizando me permiten tener estabilidad financiera? Y ¿El monto que voy a pedir es adecuado según la vida útil del activo?

Si te respondes positivamente a la mayoría de las preguntas, tal vez se trate de un crédito bueno.

Los créditos personales son una herramienta útil, si los usas responsable e inteligentemente, te ayudarán a cumplir metas y vivir experiencias que de otra forma no podrías.

No le temas a los préstamos, pero siempre ten en cuenta tu capacidad de pago para evitar problemas financieros.

¿Cómo calcular mi capacidad de pago?

Los créditos personales se han convertido en una herramienta básica de los mexicanos, sin embargo, muchas veces nos endeudamos de más, ¿cómo puedo calcular mi capacidad de pago?

Existe “la regla del 30 por ciento”, la cual dice que no debes pagar en créditos más del 30 por ciento de tus ingresos mensuales, descontando los gastos fijos, por ejemplo; si ganas al mes diez mil pesos y por concepto de pagos fijos (renta, luz, agua o pago de servicios) gastas cinco mil pesos, el pago de crédito no debería ser más del 30 por ciento restante, es decir mil quinientos pesos.

¿Qué pasa si no respetamos está regla básica?

Al no respetar esta regla del 30 por ciento, ponemos en riesgo nuestra estabilidad financiera y la confianza crediticia que hemos generado con las instituciones financieras, al dejar de cumplir nuestros compromisos de pago, se genera una mala calificación en el buró de crédito y cuando solicitemos otro préstamo las instituciones financieras nos lo negarán o nos cobrarán intereses altísimos.

Recuerden esta regla es una herramienta para mantener tus fianzas sanas.

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